Tos ferina, qué es, cómo se contagia y cómo evitar el contagio de bebés.
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Hablemos de la tos ferina en bebés

La tos ferina es una enfermedad bacteriana que afecta mayormente a lactantes

La tos ferina es una enfermedad causada por la bacteria Bordetella pertussis. En adultos no produce grandes síntomas ni complicaciones. Sin embargo, en bebés y niños puede llegar a ser mortal. Los síntomas de la tos ferina pueden tardar en aparecer de 5 a 10 días. Incluso hasta 3 semanas después de haber estado en contacto con la bacteria.

Tos ferina en bebés

Los lactantes son los que corren más peligro al tener la tos ferina o tos convulsiva (como es conocida). Según estadísticas, cerca de 60 millones de contagios se producen alrededor del mundo por esta enfermedad. De los cuales, 35 mil resultan en muertes.

La tos ferina en bebés y niños puede ser muy grave. Incluso, más de la mitad de los bebés que contraen la enfermedad deben ser hospitalizados. La tos puede ser tan agresiva que impide comer, beber e incluso respirar. Finalmente, produce la muerte del infante.

Complicaciones de la tos ferina en bebés:

  1. Neumonía: según estadísticas, uno de cada 4 niños que contraen la tos ferina, sufrirá de neumonía. Además, los niños tienden a ponerse morados por la falta de aire y el esfuerzo al tratar de respirar.
  2. Convulsiones: es posible que 1 de cada 100 niños que contraen la tos convulsiva, sufra convulsiones.
  3. Apnea: es un trastorno donde la respiración se interrumpe o se hace superficial. Esta interrupción en la respiración puede durar segundos e incluso minutos.
  4. Infección de oídos: cuando el niño tiene tos convulsiva, puede complicarse con una infección de oído medio que puede avanzar rápidamente.
  5. Alteraciones del sueño: la tos convulsiva impide que el niño pueda dormir plácidamente.
  6. Daño cerebral: los estudios indican que de cada 250 personas que contraen la tos ferina, 1 podrá presentar daño cerebral (debido a la apnea).
  7. Muerte: la tos ferina causa alrededor de 10 a 15 muertes anualmente. Los bebés más vulnerables son los menores de 3 meses. También, aquellos que no han recibido la vacuna contra la pertussis dentro de sus 6 meses de vida.

La mayoría de los bebés menores de un año que contraen tos ferina, requieren de atención inmediata en el hospital.

Contagio:

La tos ferina es causada por una bacteria que se aloja en la garganta, boca y nariz de “adultos sanos”. Se transmite a través de gotita expulsadas al toser, estornudar o hablar. El contagio se da con mayor frecuencia durante las dos primeras semanas de incubación, cuando la enfermedad parece un “refrío”. Por lo tanto, es común que el núcleo familiar de casa, se enferme también.

¿Quiénes contagian a los bebés?

El contagio de los bebés recién nacidos se da mayormente, en el núcleo familiar cercano. Esto se debe a que los lactantes en sus primeras semanas de vida, no salen mucho o comparten con personas externas a su núcleo cercano. Tales como: padres, abuelos o cuidadores.

¿Por qué los adultos no se percatan que tienen tos ferina?

Porque en adultos la tos ferina no es realmente grave. Por eso, en diferentes países se han iniciado campañas de vacunación para que las embarazadas se vacunen contra la tos ferina y también el padre, abuelos o el cuidador de bebé. De esta manera reducir el porcentaje de muertes por la tos ferina.

Síntomas:

Aproximadamente una semana o dos después de contagio, comienzan los síntomas: tos, estornudos y malestar general. Similares a un resfrío y de hecho, algunas personas confunden la tos ferina con una gripe común.  Por lo que no asisten al médico a tiempo, la complicación viene si hay un bebé recién nacido en casa o que no ha sido vacunado contra la tos ferina.

Tratamiento:

Si la enfermedad es detectada en su primera etapa, donde parece un “refrío”. Es posible combatirla con antibióticos. Si la enfermedad avanza, comienza la tos convulsiva y persistente que provoca vómitos, ahogamiento y dificulta la respiración.

Vacuna contra la tos ferina:

Los bebés reciben la vacuna contra la pertussis a los 2 meses, junto con la vacuna pentavalente del Estado o Hexavalente del esquema de vacunación privado. La misma requiere de dosis de refuerzo a los 4 y 6 meses del bebé.

Hablemos de la vacuna pentavalente del Estado

Calendario de vacunación MINSA: La vacuna contra la tos ferina, viene dentro de la pentavalente vacuna que protege contra las enfermedades: Difteria, Pertussis (tos ferina), Tétanos, Hib y Hepatitis B. Es decir, contra 5 enfermedades. Sin embargo, está hecha con células completas de la bacteria Bordetella pertussis (tos ferina).

Al ser una vacuna con células completas de la tos convulsiva, genera reacciones post vacunación en los bebés. Tales como: fiebre, dolor e hinchazón de la zona donde se aplicó la vacuna, malestar general o enrojecimiento del área. Algunos bebés se sienten realmente incómodos, hasta el punto de llorar durante horas. Esta reacción alarma a las mamás y muchas toman la decisión de no cumplir con las dosis de refuerzo que el bebé necesita para estar protegido.

Con una sola dosis de la vacuna, el bebé NO está protegido, es decir, puede contraer la tos ferina.

Hablemos de la vacuna hexavalente privada

Calendario de vacunación privado: en el esquema privado, los bebés reciben la vacuna a-celular hexavalente. La vacuna hexavalente es un medicamento relativamente nuevo realizado con lo último de la tecnología en medicina. Es decir, mejorada en muchos aspectos.

La hexavalente protege contra 6 enfermedades: la Difteria, Pertussis (tos ferina), Tétanos, polio, Hib y Hepatitis B. La vacuna está hecha con pequeños fragmentos de la bacteria Bordetella pertussis que produce tos convulsiva. Lo que evita las reacciones post vacunación.

Vacuna contra la tos ferina en embarazadas

Estudios demuestran que: las embarazadas que se vacunan estando en espera, pasan los anticuerpos maternos contra la pertussis al feto. De esta forma el bebé tiene protección contra la tos ferina hasta que él recibe sus vacunas a los 2 meses.

Actualmente las gestantes reciben la vacuna DPT, que protege contra la: Difteria, Pertussis (a-celular) y Tétanos. A-celular, es decir, sin células completas de la tos ferina para evitar reacciones post vacuna. Se recomienda que la vacunación sea dentro de la semana 28 a 36 para garantizar que el bebé reciba la protección materna contra la tos ferina.

Estrategia Capullo

La estrategia Capullo busca envolver al bebé en un capullo de protección contra las enfermedades y sus principales agentes de propagación. Diferentes estudios concluyeron que. Vacunando a los familiares que estarían en contacto directo con el bebé dentro de sus primeras semanas de vida, se reduciría el riesgo de que los bebés contraigan enfermedades.

Actualmente esta campaña está siendo impulsada por diferentes Organizaciones y países. Dando como resultado una disminución de los contagios por tos convulsiva en lactantes. Lo que se traduce como: menos muertes de recién nacidos por la tos convulsiva.

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